RESUMEN:” Tras mejorar el escudo de la Python me dirijo a Kuk para que Selena Jean mejoré el blindaje”.
- Permiso para atracar comandante. ¿Espero que haya traído tanta carne como la última vez? Ja ja ja. La voz del control de vuelo me resulta familiar y entonces caigo en la cuenta de que apenas traigo carga. Solamente varios canisters que he encontrado en la superficie de las lunas mientras buscaba tungsteno y que no he traído nada exótico para Selena.
- Lo siento control pero no he tenido tiempo de llenar la bodega. Otra vez será.
- Entendido dársena siete. Dice el control de manera seria y distante. La dársena siete es la más alejada de la base.
Busco a Selena en la bio-cúpula de la base y la encuentro enfundada en unos guantes abonando sus verduras y hortalizas. - Seguro que hay mil aparatos que pueden hacer ese trabajo Selena.
- Si, pero esto es más divertido que configurar un robot agricultor. ¡Este abono es excelente! Creo que lo trajo un conocido tuyo ¿Te suena el Comandante SM?
- Si es miembro de mi escuadrón, mejor no te cuento lo que me paso la ultima vez que transporte abono.
- ¡Seguro que algo que te merecías! como la ultima vez que pasaste por aquí ¿Me has traído algo? Selena se quita los guantes y se acerca.
- Poca cosa; una nave para que la mejores y varios canister que encontré abandonados; café y azúcar de caña.
- Bueno no es mucho pero me servirá para hacer abono y quizás un poco de alcohol.
- ¡Nos vas ha preparar el famoso Ron minero! digo sorprendido.
- Mas bien preparare Bio-etanol para algunas lámparas del invernadero.
Nos acercamos a la nave y le hablo a Selena de lo que tengo en mente. - Muchos pilotos han pasado por aqui por lo mismo, el problema de los thargoides son su dichoso enjambre de “thargones” que machacan el casco de las naves. Yo si fuese tu me hacía con un blindaje reactivo y yo te lo mejoro para aguantar al enjambre.
- Eso me imaginaba ¡Pero el reactivo cuesta casi tanto como la nave actual!
- Permiso para atracar comandante. ¿Espero que haya traído tanta carne como la última vez? Ja ja ja. La voz del control de vuelo me resulta familiar y entonces caigo en la cuenta de que apenas traigo carga. Solamente varios canisters que he encontrado en la superficie de las lunas mientras buscaba tungsteno y que no he traído nada exótico para Selena.
- Lo siento control pero no he tenido tiempo de llenar la bodega. Otra vez será.
- Entendido dársena siete. Dice el control de manera seria y distante. La dársena siete es la más alejada de la base.
Busco a Selena en la bio-cúpula de la base y la encuentro enfundada en unos guantes abonando sus verduras y hortalizas. - Seguro que hay mil aparatos que pueden hacer ese trabajo Selena.
- Si, pero esto es más divertido que configurar un robot agricultor. ¡Este abono es excelente! Creo que lo trajo un conocido tuyo ¿Te suena el Comandante SM?
- Si es miembro de mi escuadrón, mejor no te cuento lo que me paso la ultima vez que transporte abono.
- ¡Seguro que algo que te merecías! como la ultima vez que pasaste por aquí ¿Me has traído algo? Selena se quita los guantes y se acerca.
- Poca cosa; una nave para que la mejores y varios canister que encontré abandonados; café y azúcar de caña.
- Bueno no es mucho pero me servirá para hacer abono y quizás un poco de alcohol.
- ¡Nos vas ha preparar el famoso Ron minero! digo sorprendido.
- Mas bien preparare Bio-etanol para algunas lámparas del invernadero.
Nos acercamos a la nave y le hablo a Selena de lo que tengo en mente. - Muchos pilotos han pasado por aqui por lo mismo, el problema de los thargoides son su dichoso enjambre de “thargones” que machacan el casco de las naves. Yo si fuese tu me hacía con un blindaje reactivo y yo te lo mejoro para aguantar al enjambre.
- Eso me imaginaba ¡Pero el reactivo cuesta casi tanto como la nave actual!
- ¿Quieres enfrentarte a un thargoide y sobrevivir? ¡Pues ya te estás vaciando los bolsillos, rata!
A Selena no le falta razón así que vuelvo a los mandos de la nave y busco la estación más cercana. En Veblen City me confirman que tiene al final del almacén las planchas de blindaje reactivo para la Python y que tengo que abonar ciento cuarenta millones de créditos, tras negociar con el responsable del almacén consigo que me lo transporten gratis hasta Prospector’s Rest para que allí las modifiquen y las monten en la nave. También compró los refuerzos estructurales y los acumuladores de escudo que pienso ponerle a la nave. Tras la compra observó como se ha visto reducida mi cuenta bancaria en casi ciento cincuenta millones de créditos.
Cuando vuelvo a la base planetaria, lo ayudantes de Selena ya han recibido los módulos y el blindaje y están preparando los hornos para hacer las aleaciones con el carburo de wolframio. Selena en cambio me tiene preparada una cena vegetariana a la que no puedo negarme, aunque me gustaría.