
Cuando el Barón Frederic Von Straussmann me vio aparecer por la puerta de su suite de Chelomei Orbital en Cubeo con una botella de brandy y una caja de cigarros de Kamitra. No tuvo más remedio
que lanzar una mirada de estupor y esbozar una maliciosa sonrisa a la vez que grita:
- ¡Un Federal en mi puerta! ¡Por fin os habéis decidido a invadirnos pandilla de cobardes!- mientras levanta los brazos para recibir un abrazo.
- ¿Y para qué quiere La Gloriosa Federación este decrépito y estirado Imperio Galáctico?, ¡Viejo esclavista!- le digo mientras nos damos un amistoso abrazo.
- ¿Has venido para las negociaciones de Lambda Hydri?-
- Bueno, ya me conoces... digamos que si-.
Frederic parece un afable jubilado entrado en carnes de un planeta vacacional, pero tiempo atrás fue el brazo derecho de Hengist Duval y el representante del Imperio en la negociaciones con “Gutamaya Corporation” para la fabricación de los modelos imperiales. Pocos recordarán que el punto álgido de su carrera fue la aprobación imperial para la fabricación de los “Majectis” dándole al Imperio una pieza clave para mantener el control en sus dominios.
La suite del Barón es una estancia cálida y acogedora llena de curiosos objetos de toda la galaxia y un gran ventanal donde observar los astilleros imperiales del sector. Tras hablar de los viejos tiempos y al comprobar que el brandy comienza a hacer efecto en mi anfitrión le suelto el verdadero propósito de mi visita, le pasó un trozo de papel para que no quede ningún registro de datos, de audio o video cosa que él también agradece. Frederic me fulmina con la mirada, lanza un largo suspiro que interpreto como “¡Dónde demonios que estas metiendo!” y comienza a decirme:
- Por supuesto que el Imperio Galáctico en estos momentos no tiene la gloria de años anteriores, pero al menos solucionamos los problemas locales de manera más eficiente.-
- Frederic, ¡Lanzar los Majectis a zonas insurrectas es como matar moscas a cañonazos!-
- Me refería al problema en Lucan y a sus “cebollas”- (me guiña un ojo en señal de complicidad) -Buscar cebollas hoy en día es complicado, hay pocos lugares donde encontrarlas y la gente es muy reacia para desprenderse de ellas. Así que la gente las trata de buscar en zonas de guerra civil- (me vuelve a guiñar el ojo y arquea las cejas).
- Ya veo, creo que intentaré evitar esas zonas- y suelto mi mejor sonrisa de poker.
Tras despedirme de mi amigo y pedir disculpas a su ayuda de cámara por colarme literalmente en la suite del Barón, me dirijo a mi dársena. Frederic ha perdido facultades como espía y decir cebollas de Lucan en lugar de “Firmware industrial” no es muy ingenioso pero me ha valido para entender el mensaje.